jueves, 5 de diciembre de 2013
miércoles, 27 de noviembre de 2013
¡¡Vamos por más ADEMyS!!
El apoyo de las compañeras Marta Gómez (SUTEBA - La Matanza) y de Magalí Stoyanoff (ATECH - Regional Sur) al FRENTE DE UNIDAD DOCENTE en ADEMyS.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
miércoles, 16 de octubre de 2013
El 29/11 elecciones en ADEMYS. Momento de balance y perspectivas.
Las elecciones de ADEMYS se darán en un marco complicado de luchas y elecciones nacionales, con una profundización de la crisis económica y una inflación que empeora día a día las condiciones de vida de los docentes y de nuestros alumnos. Es un momento marcado por el rechazo a la política del gobierno nacional, expresado en las últimas elecciones, y también en la ciudad a la política del PRO.
El gobierno nacional, con sus matices y diferencias, a partir de la Ley Nacional de Educación ha dado continuidad al proceso de los años noventa de privatización, fragmentación y vaciamiento de la escuela pública, ligando la educación a los intereses empresariales, con presupuestos lejanos a las necesidades reales, con jugosos subsidios a las empresas privadas de educación, aval a la Iglesia para entrometerse en los contenidos, paritarias que solo garantizan bajos salarios, más control sobre los docentes, intentos de evaluaciones estandarizadas, aumento considerable de la precarización laboral. Todas las medidas que el gobierno nacional tomó en educación muestran el carácter tramposo de su doble discurso. Esta política fue enfrentada nacionalmente por una extendida movilización docente, que se convirtió en uno de los sectores de trabajadores más movilizados del país, pese a la traición de la CTERA. Toda esa fuerza movilizada obligó a la conducción de esa central a tener que convocar a paros nacionales en 2012 y 2013.
La Ciudad de Buenos Aires no es una excepción. Con el gobierno de Macri sufrimos la misma política salarial (ya que se acepta el mismo índice trucho de inflación para calcular y pactar nuestros aumentos en cuotas), hemos vivido descarnadamente el cierre de cursos y grados, los cambios curriculares inconsultos, ataques constantes al estatuto docente y el avance en la eliminación de nuestras Juntas de clasificación, intentos de instalar las evaluaciones estandarizadas para ligarlas a nuestro desempeño y grandes negociados en infraestructura. A esto hay que agregarle la persecución sobre los maestros que enfrentaron el cierre de grados, el intento de disciplinar a docentes y estudiantes, las impugnaciones a los delegados de ADEMYS, entre otras cosas.
Pero todos estos años, desde las escuelas fue naciendo una corriente de maestros y profesores que defendieron todos los días, en la calle y en las aulas, en su tarea cotidiana, junto a cada comunidad educativa, a la escuela pública. Surgieron asambleas de distrito y distintas formas de organización genuina. ADEMYS fue el único sindicato que se hizo eco de todas estas expresiones, lo que le permitió enfrentar la política del macrismo y defender los derechos docentes con firmeza. Concientes de que la fragmentación sindical y la desafiliación de los docentes es muy alta, dio lugar a las asambleas abiertas con mandato de escuela, que permitieron organizar paros desde abajo, jornadas y festivales con la comunidad educativa, el apoyo a los estudiantes en las tomas, etc. Así fue con la ley de juntas, los cierres de cursos, la reforma de las técnicas o ahora con la NES y el “Instituto de Evaluación docente”. El sindicato mantuvo una posición firme en la pelea salarial frente a los dos gobiernos, llamando a paros y movilizaciones.
Es cierto que no hemos logrado aún torcerle el brazo a la ofensiva macrista, pero hay que tener en cuenta que la política de Macri cuenta con un fuerte aval -por acción u omisión- del kirchnerismo, tanto en la Legislatura como en la dirección de la UTE.
Sin embargo, sin ADEMYS peleando en las calles, todo hubiese sido peor y el gobierno hubiera avanzado en sus planes sin dificultades. Fueron varios los momentos en los que los docentes frenamos parcialmente y entorpecimos las políticas del gobierno. Logramos frenar el cierre de grados en el 2010 y frenamos una cantidad de cierres en el 2012, logramos que fracase el proyecto “maestro más maestro” y que una parte de los padres nos acompañe y defienda la escuela pública. Ese es un logro de los docentes, que fue posible, entre otras cosas, por contar con un sindicato verdaderamente autónomo de los dos gobiernos.
También ADEMYS tuvo una activa solidaridad y coordinación con los sindicatos de todo el país que salieron a la lucha en estos años, expresados en los sectores combativos de SUTEBA y CTERA, así como con otros sectores de empleados estatales que se organizan en la CTA.
El reflejo de estos aciertos se puede ver en el gran aumento de la cantidad de afiliados (casi se duplicó desde la elección anterior) y en los votos que ADEMYS obtuvo en las elecciones de Junta (logró el mismo número de votos que la UTE). Esto demuestra el respeto que se ganó el sindicato entre los docentes, a fuerza de pelear por la escuela pública todos los días.
Por eso creemos que es un buen momento para dar un salto en calidad y hacer de ADEMYS un sindicato fuerte, que crezca en afiliados y en organización, que avance en su representación democrática de todas las escuelas, armando un gran cuerpo de delegados de escuela, que siga impulsando las asambleas de distrito como espacios para superar la fragmentación sindical, que fortalezca sus comisiones de trabajo para abordar con pluralismo las distintas problemáticas, para lograr mayor unidad por abajo con una verdadera representación y protagonismo de los docentes.
Entendemos que, aunque en el sindicato conviven varias agrupaciones, este proceso de fortalecimiento de ADEMYS se logró, entre otras cosas, porque tuvo una conducción que dio impulso y posibilitó ese camino. Por eso decidimos unirnos a la LISTA DE UNIDAD DOCENTE, por ser la que mejor refleja y sintetiza esa experiencia, para darle continuidad y mayor fuerza para lo que viene.
Lamentamos no poder recorrer este camino junto a otras agrupaciones que, a pesar de haber sido parte de la conducción, hoy no logran poner por delante la unidad que necesitamos.
Afiliate y fortalecé ADEMYS
Si sos
afiliado, el 29 de noviembre votá al FRENTE DE UNIDAD DOCENTE.
Contra toda forma de privatización de la educación, por la eliminación de los subsidios a las escuelas privadas.
Contra los planes de evaluación por desempeño, externos, centralizados, estandarizados, punitivos. Defensa del derecho estatutario a la participación y autoevaluación docente como parte del proceso educativo.
Contra las reformas al estatuto que destruyen el régimen de ingreso y ascenso por concurso. Defensa de los concursos públicos y la estabilidad en los cargos. Contra toda precarización y tercerización laboral;
Contra la reforma de la NES del gobierno nacional y la versión del PRO. Defensa de las escuelas artísticas y técnicas y de sus títulos.
Contra el vaciamiento de la OBSBA; por una obra social que garantice la mejor calidad de servicio de salud para todos los docentes;
Contra el cierre de grados y cursos. Derogación del decreto 1990.
Por la construcción de escuelas y jardines en la zona sur, para garantizar todas las vacantes que el pueblo necesita. Ni un pibe más fuera del jardín de infantes.
Defensa del Cepa como escuela de capacitación docente pública. Fuera las asociaciones privadas del Cepa, que tergiversan contenidos a favor de sus intereses. Por una capacitación docente continua y con relevo de tareas.
Creación de cargos en los EOE, ASE y en Educación especial para lograr gabinetes psicopedagógicos interdisciplinarios por escuela.
ñ Por una verdadera educación sexual integral, científica y sin prejuicios, acorde con la defensa de los derechos humanos y la diversidad sexual. Capacitación docente dictada por el Cepa.
Las mujeres trabajadoras de la educación sufrimos la doble opresión, ya que después de trabajar en dos turnos, nuestro trabajo continúa en el hogar al hacernos cargo de la mayoría de las tareas domésticas, mientras tanto seguimos planificando, corrigiendo y capacitándonos por nuestra cuenta. Entendemos que el sindicato debe tomar con más fuerza el tema de género, para avanzar en una representación gremial más justa.
Ademys fue parte activa de la lucha contra la trata de personas en casos de desaparición de alumnas e hijas de docentes. Proponemos redoblar la lucha contra la trata haciendo que la escuela sea caja de resonancia para la denuncia. Sostenemos la línea del escrache y la condena social para todos los abusadores.
Agrupación Enriqueta Lucero
en el FRENTE DE UNIDAD DOCENTE
domingo, 17 de febrero de 2013
PARITARIAS DOCENTES Y COMIENZO DE CLASES: ¿SE VIENE EL NO INICIO?
Volviendo al ruedo...
Los docentes volvemos a las escuelas una vez más. Volvemos habiendo leído por los medios “como van” las negociaciones paritarias, sin mediar consultas de ningún tipo. Esta vez, se palpa entre nosotros una enorme preocupación sobre nuestro futuro inmediato. Es que tuvimos un verano en el que “sobró mucho mes al llegar el fin de sueldo”. La inflación ya no puede ocultarse, y se sufre especialmente en los productos de la canasta básica (alimentos), así como en alquileres, servicios
y transporte.
Las paritarias
Desde que se reunieron por primera vez el 10 de enero, el Ministerio de Educación de la Nación y los cinco sindicatos docentes nacionales, sin hablar de cifras concretas, acordaron que los aumentos serían dados en cuotas. Y recientemente, el gobierno nacional fijó arbitrariamente un aumento salarial del 22,5 % en tres cuotas, propuesta rechazada por los sindicatos. Esto es coherente con lo que plantea el Gobierno Nacional: no avalar aumentos que superen el 20%.
En el marco de la Ciudad, Bullrich expresa que esperan el acuerdo nacional y que “la oferta en el distrito será, a lo sumo, 1 ó 2 puntos por encima de lo pautado en Nación”. Luego suspendió los encuentros de la Mesa de Negociación Salarial con los sindicatos de la Ciudad.
Es tiempo de revisar todos los componentes de nuestro salario...
En cuanto al impuesto a las ganancias, tuvimos una actualización del mínimo no imponible del 20%, pero puesto que el mismo estaba congelado hace casi 2 años (cuando la inflación real acumuló cerca del 50%) y se mantiene congelada desde hace 13 años la escala de categorías, con cada aumento de sueldo “subimos” de categoría, aumentando el porcentaje que nos roban con este verdadero impuesto al trabajo.
Además, el año pasado el gobierno nacional reformuló el sistema de asignaciones familiares, modificando los topes a partir de los cuales dichas asignaciones se cobran parcialmente o dejan de percibirse, y en particular, dejando de considerar el ingreso individual para pasar a considerar el ingreso del grupo familiar. De esta manera, muchos trabajadores vieron reducido o dejaron de percibir el monto de la asignación.
Pero además, es tiempo de que pongamos sobre la mesa otras trampas, naturalizadas hace años: la garantía salarial, que achata salvajemente nuestro escalafón, el presentismo, que al depender del sueldo básico se convierte en un salvavidas de plomo, el incentivo docente “en negro”, además de los descuentos exorbitantes y los atrasos en el cobro que sufrimos durante todo el año pasado.
¿Qué importancia tienen estas negociaciones?
Cuando Bullrich y Sileoni dicen preocuparse por la calidad educativa, siempre lo hacen desvinculándola de la cuestión salarial (dentro de esos “relatos” acerca de la calidad educativa, Sileoni, por ejemplo, anunció un ciclo lectivo de 190 días de clases, y manifestó la intención de extenderlo aún más, para el año 2016). Pero nosotros sabemos que cuando exigimos cobrar un salario digno, estamos debatiendo un aspecto estructural de toda la política educativa: no podemos superar la crisis educativa, la creciente deserción, los problemas de aprendizaje, la repitencia, y tampoco la formación docente, poniendo esto al margen las condiciones de vida concretas de los trabajadores de la educación.
El salario docente debe ser medido, tanto por las necesidades materiales y formativas del maestro, como por los tiempos y necesidades educativas de nuestro pueblo. Mientras los docentes trabajemos 2 o más turnos, difícilmente superemos estos problemas estructurales; éstos no pueden resolverse a costa de nuestra salud mental y física.
Asimismo, la política salarial viene acompañada de un discurso que intenta estigmatizar a los docentes que luchan, como si fuésemos los responsables de la crisis educativa y de la caída de la matrícula del sistema de educación pública. Este otro “relato” oculta a su vez los crecientes subsidios a la enseñanza privada y la caída o recortes en las asignaciones presupuestarias para la escuela pública en las diversas jurisdicciones.
La lucha por el salario es, entonces, una lucha central por las condiciones laborales docentes y por la defensa de la Escuela Pública.
¿Cómo juegan los sindicatos?
En la Ciudad de Buenos Aires, vemos con preocupación que tanto el gobierno, como las representaciones sindicales que son funcionales al macrismo, también empezaron disociando los temas: nuestro salario por un lado y las condiciones laborales por otro. Esta política, compartida por el Estado y las burocracias sindicales, tiende a establecer una estrategia para convalidar un aumento miserable.
Es tiempo de
aprovechar la situación: ni siquiera los gremios más afines al kirchnerismo
como la CTERA pudieron aceptar la miserable cifra del 22,5% en cuotas. Es tiempo
de demostrar nuestra fuerza uniéndonos por escuela y lanzarnos al ni inicio de
clases hasta lograr, como mínimo un 30% de aumento para todos, retroactivo a
enero, o la cifra que podamos discutir y aunar en cada escuela. Es tiempo de
pelearla, muchos trabajadores estarán con nosotros.
El único sindicato de la Ciudad que rechazó esta propuesta es Ademys y llama a los docentes a discutir
y no iniciar las clases.
La UTE mantiene un plenario de delegados que reúne pocas veces al año (en el 2012 solo hubo dos a pesar de la gran lucha que llevamos contra el cierre de grados, etc), allí su conducción, año tras año, legitimó la propuesta miserable del macrismo. Esta vez dependerá de nosotros.
¿Cómo cambiamos la situación?
Éstos días de reencuentro con nuestros compañeros en las escuelas son una importante oportunidad para poner sobre la mesa estos temas y unirnos desde lo que tenemos en común, ya que es ampliamente mayoritario el rechazo a un aumento por debajo de la inflación y en cuotas, que es lo primero que pactaron tanto los gremios nacionales como los de la Ciudad.
Desde Lucero proponemos aprovechar todas las instancias (plenarios, asambleas) para llevar mandatos reales surgidos en cada sala de maestros y profesores. Si no estamos afiliados a ningún sindicato, tendremos que “hacer puerta” en le plenario de la UTE, para que sepan lo que pensamos, y les resulte cada vez más difícil negociar a nuestras espaldas. Allí tenemos que estar, exigiendo que nos escuchen, para que otra vez no pase la trampa del aumento en cuotas.
· Por un aumento salarial partiendo de un piso real y para todos del 35% (4150 de sueldo inicial), en correspondencia con el costo de la Canasta Familiar, que ronda los $7.500. Que los aumentos rijan de manera retroactiva a partir del 1° de enero.
· Por mantener las negociaciones abiertas durante el año en función de la proyección del 30% de inflación anual.
· Ningún aumento en cuotas.
· Todo aumento al básico.
· Pase al básico del Incentivo Docente, absorbiendo el estado nacional, los gastos que ello demande. Por el quite de la garantía mínima que achata nuestro escalafón.
· Derogación del impuesto a las Ganancias en los salarios y eliminación de los topes en las asignaciones familiares.
· No al subsidio a las empresas privadas de educación, por un aumento real del presupuesto educativo con control de la comunidad educativa.
Agrupación Docente Enriqueta
Lucero
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